sábado, 31 de diciembre de 2016

¡Te esperamos!




Y como diría Mafalda, ¿por qué en este año que viene no iniciamos la tan postergada construcción de un mundo mejor? ¿eh? ;)

viernes, 16 de diciembre de 2016

Ningún sitio al que huir



Y mientras tanto, en un país que se llama Sur Sudán ( aunque por ser el más joven del mundo todavía no aparece en muchos mapas) Nyajima de siete años sigue pensando en el momento en que los soldados llegaron a su poblado, donde cada día se acercaba más el enfrentamiento. 

 "Mataron a mucha gente de nuestro poblado -dice- los soldados nos robaron la comida y no nos dejaron más que nuestras ollas. Así que las cogimos y empezamos a caminar hacia el campo de protección civil. Antes vivíamos en una casa hecha de bambú, ahora vivimos en una tienda hecha de plásticos." 

Los niños son las grandes víctimas del conflicto: 17000 de ellos han sido reclutados por fuerzas armadas y otros grupos que buscan niños soldados para alimentar un conflicto que lleva en activo desde 2013; otros 14000 constan como desaparecidos o solos y más de 2000 han sido asesinados o mutilados. 

 "Antes del conflicto mi vida era muy buena" dice Bol, de once años "Pero vinieron las fuerzas gubernamentales a mi pueblo, en una isla de Leer, donde vivía. Nos obligaron a ir al agua hasta la barbilla y a mi hermano pequeño lo mataron. Me separaron de mis padres y todavía no saben dónde estoy" 

 Bol pudo escapar gracias a la intervención de un soldado mayor. "Dispararon a mi hermano. Yo estaba llorando y entonces uno de ellos me puso la pistola en la cabeza, pero un hombre mayor le dijo que qué hacía matando niños, así que me dejaron ir y en vez de matarme, robaron mis vacas" 

La noticia en inglés aquí

jueves, 1 de diciembre de 2016

Inclinar el corazón



"Ser misericordioso es lo contrario de ser duro e implacable. Es tener la bondad de un corazón que no guarda sombra alguna de resentimiento contra quienes le hacen mal, sino que, al contrario, devuelve bien por mal, que es indulgente hacia la falta de los demás porque conoce el barro del que somos formados. 

 Es inclinar el corazón, tierna y caritativamente, hacia las miserias de los demás: hacia los tristes para consolar; hacia los ignorantes para aportar luz; hacia los necesitados para dar y curar… Acompañemos y consolemos a quienes nadie acompaña ni consuela». 

Charles de Foucauld

lunes, 21 de noviembre de 2016

Entrada oficial al postulantado

Postulantes combonianas: A la izquierda las dos de primer año, a la derecha las tres de segundo.



El 15 de octubre por la tarde, hace más de un mes, celebramos la entrada oficial al postulantado de Imma y Marcella. En esta celebración sencilla pero muy sentida, expresaron su disposición a conocer más a Jesús para seguirlo y a conocer el carisma y la espiritualidad que marcó la vida de San Daniel Comboni. Él no tuvo otra pasión para vivir que llevar el Evangelio al continente africano.  Comboni reconoció con profunda intuición que la mujer consagrada tiene una misión particular para desempeñar en la evangelización: nos quería mujeres del Evangelio, verdaderas madres de los africanos.
Se proclamaron lecturas significativas para ellas en este momento de sus vidas y escogieron algún símbolo y canto que pudiera plasmar lo que quieren ofrecerle al Señor haciendo este paso. 

Como muestra, escuchemos a Imma que nos explica porque escogió el fragmento del evangelio de Jn 15, 9-15:

 “He elegido el texto de Juan porque deseo pedirle al Señor que mis raíces estén bien arraigadas en este amor, en su amor, para aprender a amar como Él nos ama, es decir, hasta el final. San Daniel Comboni quería a las Combonianas santas y capaces. Yo no soy ni santa ni capaz, pero permaneciendo en su amor, será menos imposible llegar a serlo.” 

Escuchemos también a Marcella que nos comparte el significado que tiene para ella la lectura del Dt 6, 4-9, es decir parte de la oración del Shemá:

“Es unos de los primeros textos bíblicos que se fijó en mi vida: por un lado porque me habla del deseo de Dios de estar siempre presente en las vicisitudes humanas, por otro lado porque tuve la suerte durante mi permanencia en Roma, de conocer la comunidad judía y compartir con ella mi crecimiento de fe. En ese momento empezó mi deseo de conocer más en profundidad las religiones judía y musulmana.”

En esta celebración también las más veteranas recordamos y dimos gracias a Dios por su paso en nuestra vida y durante este primer año de postulantado y de llenarnos del deseo de seguir adelante para continuar el camino comenzado.

Para concluir, nos reunimos entorno a la mesa para disfrutar de la compañía de nuestros hermanos combonianos con una “pizza internacional” y muchas risas.

Damos gracias al Señor porque su carisma hoy sigue vivo y actual en la Iglesia y le pedimos que sostenga a Imma y Marcela en su camino de búsqueda y discernimiento.

Comunidad del postulantado de Granada con las hermanas (de izquierda a derecha) Cidalia, Palmira y Marisela.


domingo, 20 de noviembre de 2016

Un rey pequeñito



Solemnidad de Cristo Rey. Día de los Derechos del Niño. Quizás hoy sea un buen momento para recordar que "el que acoge a uno de estos pequeños, me acoge a MÍ". 


 Foto de Mohammad Ghannan, Médicos sin Fronteras.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Ecos del primer encuentro JEM



“Este fin de semana ha sido reconfortante. Cuando estamos en el mundo, muchas veces perdemos el verdadero camino y nos dejamos influenciar por el ruido de allá fuera. Este primer encuentro de la familia Comboniana en Granada me ha tocado el corazón de una forma muy directa ya que hemos profundizado en el concepto de la enseñanza (obras de misericordia espiritual) y dar de comer al hambriento (obras de misericordia corporales). Las dos van muy ligadas ya que las dos hacen hincapié en el aspecto de la ignorancia, escasez, y el hambre físico y espiritual. Hoy en día, muchos de los que viven en la riqueza material viven en escasez espiritual. 

 Este encuentro me ha mostrado la importancia de enseñar al que no sabe. Como profesor, he entendido que no sólo se trata de enseñar a sumar y restar, sino a amar con la fuerza de Dios para poder tocar los corazones; especialmente esas personas hambrientas de querer saber la verdad. 

 Cito a un escritor, cuyo nombre es George Orwell, de su libro 1984, “La ignorancia es poder”. Muchas veces ser ignorantes nos libra de la responsabilidad, pero una vez que hemos sido instruidos con la verdad, nos toca salir de nuestro entorno y salir a ayudar al prójimo.”

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Primeros días en Kenia



"Llevo apenas un par de semanas y ya todo me resulta super familiar en estas tierras. Recuerdo el primer día que llegué como algo lejano ahora... después de la primera noche, interrumpida millones de veces por el zumbido de mosquitos asesinos, amanecí con un día medio grisáceo bañado por los chillidos de niños jugando al fútbol. 

Casi que no me ha dio tiempo a aterrizar. Hacía unas horas estaba saliendo del trabajo en la metrópoli de Madrid y, abrí los ojos para acoger una mañana llena de visitas a las distintas casas, en medio de un Slam en el que la sonrisa inocente de los niños contrasta con el vertedero infinito en el que viven. Esa misma tarde fue un momento de compartir sonrisas con estos niños, que se reúnen los sábados para tener un momento de juego con las hermanas. Que importante es que los niños sean niños, y que puedan tener sus momentos de recreo y aprendizaje. Por lo que veo, creo suponer que la gran mayoría empiezan a trabajar o a mendigar al poco tiempo de dar sus primeros pasos. 

 Finalmente, la “musungu” (así es como llaman a la “gente blanca”), cerró los ojos, eso sí, esta vez, protegida por la gran mosquitera que no usó el día anterior. La verdad es que los primeros días tuve algún que otro shock interno… el más grande de ellos fue ver, después de la misa del domingo, en Korokocho, otro slam pegado a Kariobangui, lo que llaman el “dumping”… Se trata de un gran vertedero (inmenso), donde mucha gente de la zona va a trabajar buscando algún que otro objeto que pueda vender luego. 

Pero, incluso en Korococho, termina una encontrando trocitos de ese Jesús que se hace presente en medio de los más pequeños. Un gran testimonio para mí, aparte del trabajo de las Hnas. Combonianas, fue el de las Hnas de la Madre Teresa de Calcuta, que han construido un pequeño oasis en medio del desierto. Tienen una casa en la que cuidan de niños con discapacidad y donde viven además mujeres que querían abortar a las cuales ayudan durante y después del embarazo… es difícil explicar con palabras el amor que uno ve cuando llega a este lugar."

María del Mar

domingo, 18 de septiembre de 2016

Acogida al peregrino: una experiencia como familia comboniana

La llegada a Palas de Rei me hizo recordar mi paso por esta etapa del Camino de Santiago hace dos años. Sin embargo, la visita a este encantador pueblo de la Galicia rural era muy diferente en esta ocasión. Se trataba de realizar una experiencia conjunta de las diferentes ramas de la Familia Comboniana: religiosos, religiosas y laicos. Se decidió poner en marcha este proyecto común que duraría 1 mes con la doble finalidad por un lado, de acoger al peregrino del Camino y, por otro lado, de hacer comunidad entre los diferentes miembros que formamos la familia. Aunque no sabía muy bien en qué iba a consistir mi actividad, la verdad es que me sentía feliz, abierta a vivir una nueva experiencia. 

 Fue todo un lujo compartir piso con Marisela, religiosa comboniana y Juan Eugenio, LMC. Todas las mañanas nos reuníamos con el hermano comboniano Jesús y el padre comboniano Alberto para rezar juntos los Laudes en la Iglesia de San Tirso de Palas. En este bonito lugar sagrado, diariamente los misioneros combonianos acogen peregrinos de todos los rincones del mundo: australianos, puertorriqueños, chinos, alemanes, holandeses, canadienses, zelandeses etc., les sellan sus credenciales y les dan la bienvenida. 

Pero su labor no se queda ahí, conversan con el peregrino con los oídos del corazón abiertos, dispuestos a escucharlos. Muchos de ellos, se abren y cuentan sus experiencias o situaciones de vida. Nuestra labor consistía en entender el sentido de la acogida al peregrino, no sólo el sellar las credenciales sino compartir con ellos una pequeña conversación o simplemente ofrecerles una cálida bienvenida. Además se les ofrecía un mensaje bíblico en diferentes idiomas para ayudarles a vivir con mayor profundidad su peregrinaje, como momento perfecto de conocimiento y búsqueda interior de nuestra esencia. 


Fue muy enriquecedor escuchar al peregrino contar el porqué de realizar el Camino o cómo lo estaban viviendo. Observamos que aquellos que venían de lejos, desde Roncesvalles o incluso más atrás, St. Jean, tenían una presencia diferente, una llegada serena, sosegada. También fue sorprendente el encontrar peregrinos de más de 70 años que llevaban recorrido alrededor de 700 km. Fue una inspiración y personalmente, me motivan a recorrer el Camino francés desde su inicio. 

 La acogida del peregrino, además de realizarla en la Iglesia de S. Tirso, también se llevó acabo en una pequeña capilla en la aldea de St. Xulian (San Julián).Este encantador lugar de 33 habitantes tenía una pequeña capilla del S. XII que albergaba a St. Julián y a la Virgen del Carmen. Lugar de paso de peregrinos, a unos 45 minutos caminando de Palas, hacia Melide. La experiencia allí fue también muy especial. Observé la diferencia del peregrino que llegaba a Palas de aquél que llegaba a San Julián. A diferencia de Palas, en el que la acogida se centraba en un peregrino que llegaba de final de etapa del día, cansado, emocionado, con necesidad de una acogida serena, que le ayude a reponer fuerzas, a ser lugar de parada, en este caso, el peregrino iniciaba prácticamente la etapa del día. La acogida era de transmitir ánimo, energía, fuerzas para el Camino. 

En los dos casos, la respuesta de los peregrinos era maravillosa. Sólo con su sonrisa, su mirada de agradecimiento y sus palabras, te sentías recompensado, aunque también dejaban propinas. Esta primera experiencia de acogida y compartir vida con la familia comboniana y con los peregrinos del Camino de Santiago, ha sido una experiencia muy especial y que me ha ayudado a entender el sentido de salir de mí misma e ir al encuentro del otro. Ha sido maravilloso vivir la experiencia en este caso, no como peregrina sino en el otro lado del Camino, en la acogida. 

Sólo puedo dar las Gracias a la familia comboniana por haberme hecho partícipe de esta experiencia.



Lorena Garre Albaladejo

jueves, 15 de septiembre de 2016

Cambio de planes



"Los planes "A" de Dios son nuestros planes "B". 

Como cuando, a través de Samuel, Dios escogió a David. El pequeño, el que guardaba el rebaño, el escondido, el improbable, ¡el futuro rey de Israel! Y lo que es ya incuestionable es lo del propio Hijo de Dios, Jesús, Cristo. Plan A de Dios, plan B para todos los que dudamos al principio y aún continuamos dudando. No toleramos, no soportamos, no aguantamos tanto poder de Amor revestido de simplicidad, regenerador en su simplicidad. Ya sea en nuestros portales de Belén o en nuestras cruces de Jerusalén. 

Las cosas grandes, grandiosas en Amor, que son transversales al tiempo y al espacio, a toda una vida, las que nacen del Amor, no se pueden planificar. Ya están completas. A nosotros nos queda ganar capacidad para saber recibirlas, acogerlas. Así, la revelación se da cuando hay una mirada sensible a la lógica del Amor de Dios imbricada en la realidad. Es una cuestión de mirada, de sintonía. de captar el sentido primero y último de la realidad, a partir del ser agradecido y por ello disponible para colaborar en la construcción del Reino. Ser co-creador. 

El Amor no es otra cosa que una extrema atención. Y la fe es la mirada del Amor. No es un privilegio, es una exigencia de la libertad que trae el Amor" 

Luís Bacalhau

lunes, 5 de septiembre de 2016

La mística del encuentro



"La vida misionera está hecha de encuentros y desencuentros o choques y, a veces, también de indiferencia: encuentro con Dios, encuentro con las personas, encuentro con nosotras mismas, encuentro con la realidad, encuentro con la Creación. Insertos/as en un mundo globalizado y plural, estamos desafiados/as a cultivar y nutrirnos de una mística del encuentro, para que la otra/o se convierta en una compañera/o de camino, una hermana, un hermano y no una amenaza de eliminar o de la que huir. Hoy, cuando las redes y los instrumentos de la comunicación humana han alcanzado un desarrollo inaudito, sentimos el reto de descubrir y transmitir la “mística” de vivir juntos, de mezclarnos, de encontrarnos, de tomarnos del brazo, de apoyarnos, de participar a esta marea un poco caótica que puede transformarse en una verdadera experiencia de fraternidad, en una caravana solidaria, en una santa peregrinación” (EG 87). De la carta del Consejo General 

Hoy 5 de septiembre comienzo el XX Capítulo General de las Misioneras Combonianas, un encuentro que durará hasta el día 30 y que servirá para guiar nuestros pasos en los próximos años. 

¿Nuestro lema? "Atreverse a la mística del encuentro para vivir la misión comboniana hoy".

Os pedimos que os unáis en oración a todas las hermanas y que, por intercesión de S. Daniel Comboni, este tiempo sea un tiempo de gracia y de escucha para descubrir los retos que la misión plantea al mundo de hoy.

   ¡Gracias, amigos! :)

viernes, 26 de agosto de 2016

En diálogo



"La vocación no es sólo una llamada, supone una respuesta. Por eso, la vocación es un diálogo continuo"

miércoles, 24 de agosto de 2016

Viajar



Ahora, que muchos volvemos a casa después de nuestros viajes y que encontramos a Dios Padre de muchas e inesperadas maneras...

 Feliz regreso a casa.

"Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar volar
conociendo otras ramas
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa”
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.

Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta,
es querer abrazar.
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma es dejarse besar.

Viajar es volverse mundano
es conocer otra gente
es volver a empezar.
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte, es sentir soledad.

Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco diciendo
todo y nada con una postal,
es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar."

 - Gabriel García Márquez

lunes, 15 de agosto de 2016

No necesitamos burócratas



"Pienso con admiración en los numerosos sacerdotes, religiosos y laicos que en todo el mundo se dedican al anuncio del Evangelio con fidelidad y, a menudo, a costa de sus vidas. 

La Iglesia no necesita burócratas sino apasionados misioneros, devorados por el celo de aportar a todos la gracia de Jesús" Papa Francisco

domingo, 7 de agosto de 2016

Primeros votos



Queremos compartir con vosotros la alegría por el paso que dieron ayer Joana, Beatriz, Marianita e Isabel al hacer sus primeros votos como misioneras combonianas en Quito, después de dos años de noviciado.

Un gran SÍ al Dios de la vida y a la Misión Ad gentes, que les hará entregarse en diferentes misiones y países. Joana, portuguesa, irá a Medio Oriente; Marianita, ecuatoriana, a Mozambique; Beatriz, española, va a Egipto e Isabel, mexicana, seguirá en Ecuador.

Os pedimos que las tengáis en vuestra oración y...¡que celebréis con nosotras! :D




jueves, 28 de julio de 2016

La PAZ



Hay palabras que tienen mucho significado, palabras potentes que son capaces ellas solas de transmitir conceptos complejos. Una de las que más me fascina desde que por primera vez la escuché es “enajenado”. La RAE define enajenar como “Sacar a alguien fuera de sí, entorpecerle o turbarle el uso de la razón o de los sentidos”, el enajenado es pues aquel que no usa la razón o los sentidos, aquél que no es él, que ha perdido su esencia. Con esta sola palabra se puede explicar la deriva egoísta, ecocida y desigual que está tomando la sociedad a nivel global. Estamos enajenados de nuestra esencia humana, desalmados por el consumismo, la apariencia y la apatía. Pero no me gusta ser pesimista, por eso quiero encontrar el antónimo a enajenado. Girar la moneda.

Las monedas tienen dos lados: la cara y la cruz. La cara se maquilla, se limpia y se arregla porque es lo que mostramos al mundo. La cruz es la pasión, las dificultades, los tropiezos, los trapos sucios: es nuestra esencia, pero no es buena apariencia. La escondemos y la negamos tres veces.

Al fin he podido asomarme a la cruz de Barranquilla, tras casi un mes por esta tierra colombiana. Y ha sido una vista privilegiada, de la mano del P. Cyrillus Swinne, cuya persona y obra es la que os quiero transmitir. El padre Cirilo es un sacerdote camilo holandés que lleva cuarenta años trabajando en Barranquilla, toda su labor la ha desarrollado en el barrio La Paz, en el suroeste de la ciudad, el más pobre cuando llegó, de los marginados aún.




A las tres de la tarde quedamos frente a la casa parroquial, y allí estábamos, sufriendo el calor barranquillero en todo su esplendor. Nada más cruzar la puerta llega un soplo de aire fresco, un patio lleno de árboles, orquídeas, hortalizas y hierbas da la bienvenida. No es un aire acondicionado, es un aire libre, pacificador. Dulce, como las ciruelas castilla que me da a probar del propio huerto. Empezamos a pasear entre las plantas y el P. Cirilo va explicando qué es cada una, cómo se cuidan y qué recompensa dan al arduo trabajo del jardinero, solo lamenta no tener tiempo para cuidarlas personalmente. Entre plantas se asienta el centro médico, un proyecto que empezó con algunos medicamentos empacados en una caja de madera llegada de Europa (los propios tablones de la caja se convirtieron en estantería), y ahora es un edificio de ladrillo de dos pisos con una ambulancia aparcada al lado. Salimos de nuevo a la calle y el asfalto no perdona, el calor vuelve a sofocar. 

Enfrente queda la biblioteca popular, pero es más que una biblioteca, es un espacio de encuentro para y por el barrio, un remanso de paz donde niños, jóvenes y adultos pueden disfrutar de los libros, de una sala de informática, de la emisora de radio local, de varios salones donde se imparten diversas capacitaciones y actividades, incluso de un jardín frondoso y de vivos colores que embellecen el tejadillo de la primera planta. Es el centro del barrio, generador de sinergias, buena convivencia y recreación. Todo ello empezó en un salón parroquial, con cuatro estanterías y libros recogidos por los niños del barrio que se recorrieron toda la ciudad buscando aquellos que ya nadie quería.

Contiguo queda la residencia de ancianos, un edificio de aspecto antiguo con portones de madera. Al igual que los anteriores, empezó con unos pocos ancianos en la misma guardería del barrio. En su interior alberga otra sorpresa, un jardín explosivo con un estanque habitado por mojarras, lejos queda el bullicio y el calor de la calle. Una residencia para los ancianos más pobres, los más desamparados, donde pagan con su sonrisa cálida y su mirada dulce. Todo es tranquilidad y paz. Salimos por el otro extremo de la residencia, donde hay dos estatuas, la primera es una mujer desnuda con un niño a la espalda, “para que no se nos olvide el drama de los desplazados, las mujeres que llegan sin nada más que su hijo a la espalda” explica el padre Cirilo, la otra es una estatua de San Antonio que mira a la calle, “antes miraba para el patio, pero le puse mirando a una casa que quiero comprar al otro lado de la calle. Yo voy trabajando, a ver si él hace el milagro” dice con una sonrisa picarona. Nada sobra en estos proyectos, todo y todos tienen un papel, están ahí por alguna razón.

En esa misma manzana está el centro de día para atender a niños discapacitados, con taller ortopédico incluido, el único de la ciudad. Esta vez no entramos, queda para la próxima. Ahora nos dirigimos de vuelta a la casa para ir en coche al próximo gran proyecto, queda en el barrio contiguo, el 7 de Agosto. Lleva en construcción unos cuantos años y se espera que finalice en dos más. Se trata de un parque, el parque del Bicentenario, un proyecto con el que el Padre Cirilo lleva soñando mucho tiempo, empezó a hacerlo realidad con la compra de los primeros terrenos hace casi una década. Ahora es un proyecto a cargo del ayuntamiento y están en la primera fase de construcción, finalmente será un parque de nueve hectáreas, un pequeño paraíso para una ciudad que tiene menos de un metro cuadrado de zona verde por habitante. Pero el parque es más que un lugar de recreo, es una oportunidad para los barrios que lo rodean, los más pobres y abandonados de la ciudad.

Por las calles de tierra del barrio 7 de Agosto todos saludan al coche según pasamos, al detenernos frente al futuro parque, un descampado con dos porterías, se acerca un hombre a “padre, he oído que nos van a reubicar, que no nos quiten las casas por favor”, detrás suyo esperan su turno un grupo de niños “padre, que quiten la maquinaria, nos deja sin espacio para jugar”. Más adelante un coche obstaculiza la calle, de dentro de una casa se oye un “¡ya va!” al salir “¡padre, qué oportuno! Estamos hablando con el alcalde regional, ¿puede pasar?”. Tras la breve reunión, ya con la calle liberada, un hombre pasa con su carrito vendiendo limones (pequeños, como tomates cherry) “Hoy están más baratos que la otra vez, padre”, llena una bolsa entera y aún sobra una veintena en el carro, el hombre empieza a distribuir a los niños llenándoles las manos “llévenselos a sus mamás, en nombre del padre Cirilo”, la alegría se contagia, la solidaridad se transmite, a los niños se les iluminan los ojos y se van agradecidos con una sonrisa, hoy tendrán refrescante limonada en la cena. Para todos el P. Cirilo tiene palabras de solidaridad, miradas de calma y sonrisas de paz. Imposible no imaginarse a Jesús por los pueblos de Galilea parándose en cada esquina, dejando que los niños se acerquen a él, multiplicando panes y peces, sanando y liberando. Construyendo una sociedad sana, como aclama su lema.

El último proyecto que alcanzo a ver desde fuera es el Centro Lúdico, un lugar para alejar a los jóvenes de las drogas y las pandillas delincuentes. Una semilla de paz en medio de un barrio con calles sin asfaltar, aunque no por mucho tiempo, cuando el padre Cirilo llevó a las autoridades públicas a ver el Centro se avergonzaron y ya han prometido asfaltarlo pronto. El primer éxito del Centro Lúdico incluso antes de inaugurarse. Estos son los milagros no casuales que consigue con su perspicacia.

Muchos son los proyectos que han cambiado al barrio, y no todos están aquí nombrados. Y los que aún faltan por hacer, como el parque infantil en el pequeño descampado frente a la biblioteca. El P. Cirilo tiene clara la clave del éxito, empezar con poco, sin presupuesto, e ir creciendo poco a poco con la colaboración de los seis actores: El primero es la comunidad, el propio barrio debe ser partícipe de los proyectos, actualmente él no dirige ninguno directamente, cada proyecto tiene una persona encargada; El segundo es la entidad pública, debe haber un compromiso por parte de los organismos públicos para mantener y respaldar los proyectos que repercuten en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos; Para que estos proyectos tengan un buen plan de desarrollo hace falta la Academia, principalmente las universidades y centros técnicos; El cuarto actor es la empresa privada, debe tener un sentido social y de servicio a la comunidad de la cual obtiene los beneficios; Si el proyecto no tiene difusión, su repercusión va a ser mucho menor, por eso es fundamental el apoyo del quinto actor, los medios de comunicación; Y por último, el pegamento que enlaza todo, está el sexto actor involucrado, Dios, a quien al final quedan encomendadas todas las obras. Como decía S. Daniel Comboni, las obras de Dios nacen y crecen al pie de la cruz. Así son, como las ciruelas castilla, mucho hueso y poca carne ¡Pero qué carne más sabrosa y jugosa!

La Paz puede ser un barrio olvidado, pero no huérfano, desde hace cuarenta años tiene un padre.

Sigo buscando el antónimo para “enajenado”. Tal vez sea comprometido, tal vez sea empático. Podría ser perseverante o podría ser comprensivo. Quizá sea atento, quizá auténtico. Corazón o cruz. ¿Existe alguna palabra que signifique todo esto? Para mí, “PAZ”.

Lo siento, esta vez no hay fotos, para la próxima. Me olvidé que llevaba el móvil en el bolsillo.

Íñigo Vitón García, Jóvenes en Misión
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