lunes, 13 de octubre de 2014

¿Perder qué?



Algunos tendrán que dejar sus castillos en Budapest, a otros se les pedirá que abandonen una parcela de su rutina. Puede que unos cuantos tengan que desprenderse de fantasmas queridos y, los más, deberán renunciar a su más preciado tesoro (sea eso lo que quiera que signifique)

¿Por quién estarías dispuesto a dejar “algo tuyo”? ¿Qué o quién vale tanto la pena, como para desprenderte de esas pequeñas cosas que te protegen y dan seguridad?

A nadie le gusta perder.

Pero perder ¿qué?

domingo, 12 de octubre de 2014

Tengo un sueño



Zambia, y en particular Lilanda, un suburbio de Lusaka, ha sido la misión, el lugar que Dios me tenía reservado desde siempre. Trabajé en el “Centro de desarrollo de la mujer Teresa Grigolini”, un proyecto para chicas jóvenes que ya han sufrido mucho, a pesar de su juventud. Mi servicio fue ayudarlas a contemplar su vida con esperanza y a convertirse en mujeres activas para una sociedad mejor, conscientes de la presencia y el amor de Dios en sus vidas. Este servicio con las jóvenes de Lilanda me ha enriquecido con un sinfín de experiencias, un tesoro para el servicio en el que estoy ahora comprometida.

Nosotras, misioneras combonianas de Zambia, hemos creado una comisión de Justicia y Paz cuyo principal objetivo es crear conciencia entre nosotras y la gente con la que trabajamos para que se hagan cargo de su situación y podamos luchar juntos. Intentamos con todas nuestras fuerzas ayudar a la gente para que ponga palabras a su situación de injusticia y encuentre estrategias para superarlas.

Muchas de las mujeres con las que me encuentro son víctimas de la violencia de género y de tráfico humano, especialmente dentro de nuestras fronteras, donde sus familiares las explotan sexual o domésticamente. En especial, aquí en Zambia, hemos empezado un programa de defensa y denuncia del Tráfico de Seres Humanas, formando e informando a la gente de la magnitud de este problema. Nos hemos asociado con distintas organizaciones e instituciones: Parroquias, escuelas y asociaciones en colaboración con organismos como IOM, UNICEF, Cáritas, así como con el gobierno de Zambia, radio y televisión.  Nuestra contribución y las historias de todas esas mujeres se convierten en testimonios…que se comparten con otros y llegan, incluso, a la ONU.

Por toda esta experiencia…tengo un sueño.


Sé que aquí en Zambia no hay suficientes instituciones para la protección de mujeres víctimas de la violencia de género y el tráfico humano. No hay ningún programa de rescate y rehabilitación de víctimas. Mi sueño es crear, un día, un centro polivalente donde las mujeres puedan encontrar un sitio seguro donde quedarse y reciban asistencia para superar el trauma y reintegrarse en la sociedad.

Este es mi sueño…y estoy convencida de que Dios sueña conmigo. Y si esto es bueno para las mujeres aquí, en Zambia, este sueño se hará realidad.

Patrizia Di Clemente, misionera comboniana



Problemas en femenino




Ayer se celebró el Día Mundial de la Niña. Un momento para recordar que millones de niñas ven vulnerados sus derechos por el mero hecho de serlo.

Sin educación, sin derecho a decidir, sin asistencia sanitaria, sin derecho a jugar, sin posibilidad de disfrutar su infancia, compradas, vendidas, usadas, tiradas.

¿No crees que es el momento de hacer algo?

viernes, 10 de octubre de 2014

La alegría de hacer causa común



"Quiero hacer causa común con cada uno de vosotros, y el día más feliz de mi existencia será aquel en que por vosotros pueda dar la vida” San Daniel Comboni

Hoy, con mucha alegría, celebramos el día de nuestro fundador: ¡San Daniel Comboni!  ¿Os unís a nuestra alegría? :D

jueves, 9 de octubre de 2014

Por ti, me salto yo las murallas



A todas esas mujeres que siguen diciendo SÍ.En especial, a Filipa, Eleonora y Melinda, que entran hoy oficialmente en el postulantado de las misioneras combonianas, en Granada

"¿Y cómo diría yo
lo que un ángel desbarata?
Fue como tener seguras las paredes de la casa
y en un vendaval sin ruido
ver que el techo se levanta
y entra Dios hasta la alcoba, diciendo:

«Llena de gracia,
no me levantes paredes
ni pongas muro a tu casa
que por entrar en tu historia
me salto yo las murallas.
Si Virgen, vas a ser madre
Si esposa, mi enamorada.
Si libre, por libre quiero
que digas: ‘He aquí la esclava’».

«He aquí la esclava», le dije
y se quedó mi palabra sencilla
sencillamente arrodillada."

José Luis Blanco Vega, sj

martes, 7 de octubre de 2014

Implícame, complícame



Implícame, Jesús, con la causa de los pobres.
Implícame con esta causa, que es la tuya.
Implícame, complícame, replícame,
Implícame a tu manera que sorprende,
inquieta e ilusiona.

Que no sepa dejar de mirar.
Que no sepa dejar de querer.
Que no sepa dejar de amar.

Complícame la vida, que eso
es lo que pasa cuando uno ama.
Complícame haciéndome apasionado.
Complícame porque las cosas no son fáciles.

Complícame porque las lágrimas duelen
y el hambre es mala,
y los gritos no se pueden apagar.
Complícame porque un mundo roto
no es un lugar cómodo.
Replícame cuando ponga argumentos
para escabullirme.

No me dejes posponer mi camino
Que ya está bien de muchas palabras.
Si estoy demasiado centrado en mis problemas,
demasiado dedicado a mis actividades,
demasiado ocupado en salir yo adelante,
Implícame, Señor, y complícame.

sábado, 4 de octubre de 2014

¡Paz y Bien!



¡Paz y Bien! ¡Paz y Bien!

El loco de Dios, el trovador, el que lo dejó todo: desde riquezas a la misma ropa que usaba para recordarnos el ideal evangélico de la pobreza. Para recordarnos la auténtica alegría, que no está en agarrarse a las seguridades materiales, ni a aquello que controlamos. 

El santo que vivió errante, roto, en conflicto, pero que supo hacer de su opción una fuente de amor y de protesta contra su propia sociedad.
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