martes, 28 de octubre de 2014

Que me acuerde siempre



"Señor, que no deje jamás de buscarte,
que busque ardientemente tu rostro.
Dame fuerza para buscarte.
Tú, que me has hecho ya encontrarte
y que me has dado la esperanza
de encontrarte siempre un poco más,
Señor, Dios mío, concédeme
que me acuerde siempre de ti,
que te conozca y te ame."

Agustín de Hipona

domingo, 26 de octubre de 2014

Los nadie



Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir
de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano

martes, 21 de octubre de 2014

¿A dónde vamos?



El fin de semana del 18 y 19 de octubre nos reunimos en Madrid el grupo de Jóvenes en Misión.

Como primer encuentro del año, es una puerta que abrimos a la ilusión de comenzar este curso. Así comenzamos el encuentro, con una oración guiada por nuestra compañera María, ¿Tocamos la puerta de Dios? ¿O es Él el que toca la nuestra?, ¿Quién llama hoy a nuestra puerta? ¿La abrimos, a quién, a qué?. Respondiendo estas cuestiones nos fuimos acercando a diferentes realidades sociales y personales.

Más tarde se acercaron Gonzalo e Isabel, un matrimonio Laico Misionero Comboniano, a compartir con nosotros su reciente experiencia misionera en Perú. Todos terminamos con la sensación de que hablaban con el corazón, ese corazón que seguía latiendo en, y por, Villa Ecológica (Arequipa, Perú). Sobre todo fue un momento de compartir: compartir experiencias, vivencias, historias de vida e impresiones.

Ya por la tarde la Hna. Rosario nos invitó a existir. Es decir, a “salir de donde estamos parados” (en griego, Ek-sistir). A cambiar, a construir y a recrearse. A saber ver la felicidad. ¿Existo? ¿Estoy paralizado por mis miedos?.


Para terminar el día nos reunimos a celebrar una pequeña vigilia, un momento cercano y entrañable. En la que compartimos nuestros sentimientos y pensamientos con la jornada del Domund como telón de fondo.

El domingo tuvimos la compañía de la Hna. Celia. Quién nos enseñó a entrar en nosotros mismos, a autovalorarnos y autoconocernos. ¿Me aprecio, me respeto? ¿Me conozco, puedo enfrentar mis miedos?


Este encuentro ha significado un acercamiento. Nos hemos acercado a nosotros mismos, al otro y al pueblo peruano.

Íñigo Vitón García

lunes, 20 de octubre de 2014

Los misioneros decimos




COMUNICADO A LA OPINION PÚBLICA


Los abajo firmantes, responsables de institutos específicamente misioneros, con motivo del Día del DOMUND 2014, queremos reafirmar que Renace la Alegría y decir también una palabra de esperanza.

Es obvio para todos que este año en España el DOMUND ha recibido sobre sí una sombra de tristeza y de dolor: la muerte –a causa del ébola- de los misioneros de S. Juan de Dios Miguel Pajares y Manuel García, y la contaminación de la auxiliar de enfermería Teresa Romero con la misma enfermedad, ha golpeado a la sociedad española y a las comunidades cristianas de nuestro país.

Sea nuestra primera palabra de reconocimiento y gratitud por el testimonio de los dos misioneros muertos y por los muchos más que han decidido quedarse al lado de todos los enfermos de ébola en África. Así mismo, por el ejemplo de entrega y servicio de Teresa, que se ofreció voluntaria para atender a los dos primeros. Queremos solidarizarnos especialmente con ella, ahora que se nos dice que “ha bajado la carga viral y sus órganos mejoran”. Esperamos su total recuperación y rezamos por ello. 

Y nos solidarizamos con todos los trabajadores de salud que han puesto y siguen poniendo su profesión, sus conocimientos y su dedicación a una causa tan noble como es frenar el azote de esa enfermedad aquí y, sobre todo, en los países más afectados. Vaya nuestro reconocimiento a todos -creyentes y no creyentes- los que entregan su tiempo y sus vidas en defensa de la de los demás y buscando otro mundo posible: más justo, equitativo y solidario.

En el mismo sentido reconocemos y agradecemos las voces que en la sociedad española han llamado la atención sobre los graves problemas que aquejan a muchos países que –a causa del empobrecimiento y sus consecuencias- se ven condenados a ver morir a muchos de sus hijos “antes de tiempo”. Esa sensibilidad nos honra a todos, como personas y como creyentes (quienes lo seamos). Denunciamos, eso sí, que un importante sector oficial y de la prensa hayan centrado sus críticas en la “posible irresponsabilidad de Teresa” en el contagio. También es indigno que no se reconozca y valore, por encima de todo, su actitud de servicio, su entrega y su sacrificio en un trabajo arriesgado. 

Así mismo, lamentamos que otro sector de la población (incluso autoridades) haya dado reiteradas muestras de egoísmo, individualismo y cerrazón, con una exagerada preocupación sólo por “nuestros” problemas – por nuestra seguridad - y olvidándose totalmente de los países que más sufren el ébola y, por supuesto, otras enfermedades y lacras que causan diariamente muchos miles de muertes. Muy acertadamente alguien ha dicho que esas personas se preocupan “más que de salvar a los pobres, de salvarse de los pobres”, levantando todo tipo de muros y barreras que nos aíslen y los aíslen. En un mundo globalizado eso ya no es posible: ¡o nos salvamos todos o juntos pereceremos!

Por eso exigimos a nuestras autoridades y líderes políticos que cumplamos, como es de justicia, los acuerdos firmados y los compromisos pactados de colaboración al desarrollo (estamos muy lejos de hacerlo) y que, incluso, los superemos generosamente. Todos nos beneficiaremos a mediano y largo plazo.

Pedimos una ayuda más efectiva a los países que están ahora siendo más duramente golpeados por el ébola y que las promesas de solidaridad de los políticos no se queden en palabras vacías y oportunistas… El continente africano lleva decenios siendo saqueado, es hora de establecer otras relaciones comerciales justas y respetuosas. Constatamos con dolor la rapidez con que se constituyen coaliciones para hacer la guerra y la lentitud para la acción por la justicia y la paz.

Como consecuencia de todo lo anterior, nosotros, acostumbrados a ser acogidos y recibidos por hermanos de otros pueblos, razas y culturas, reclamamos a autoridades y resto de la sociedad española que tratemos con toda la dignidad que se merecen a los emigrantes que han dejado su patria y su familia –sólo Dios sabe con cuánto sufrimiento detrás- buscando una vida un poco mejor.


Madrid, 19 de octubre, día del DOMUND 2014

Firmantes,

Misioneras de Ntra. Sra. De África
Misioneras de la Consolata
Misioneras Combonianas
Misioneras Dominicas del Rosario
Misioneros OCASHA – Cristianos con el Sur
Misioneros Espirítanos
Misioneros de la Consolata
Misioneros del IEME
Misioneros Combonianos 
Misioneros de África (Padres Blancos)
Misioneros Javerianos
Misioneros de Mariannhill 









domingo, 19 de octubre de 2014

Pies valientes



"Que haya pies valientes
que vayan a donde nadie va.
Que haya corazones que se entreguen
a los que nadie se entrega..."

¡Que no deje de haber locos que se entreguen por completo a la MISIÓN!

viernes, 17 de octubre de 2014

Esperanza para Chibok



El gobierno y el ejército nigerianos anunciaron este viernes un acuerdo con el grupo islamista Boko Haram para que liberen a más de 200 chicas estudiantes que tenían secuestradas desde abril y para declarar un alto el fuego.

"Se ha cerrado un acuerdo entre el gobierno federal de Nigeria y Jama'atu Ahlis Sunna Lidda'awati wal-Jihad (Boko Haram)", declaró el jefe del Estado Mayor, el mariscal Alex Badeh. "Por lo tanto ordené a los jefes de servicios que garanticen el inmediato cumplimiento de este acontecimiento en la zona", agregó.

Por su parte, el principal secretario del presidente Goodluck Jonathan, Hasan Tukur, declaró a la AFP que se había llegado a un acuerdo para poner fin a las hostilidades, así como sobre la liberación de las 219 chicas cautivas desde abril pasado. Tukur dijo que él representó al gobierno en dos reuniones con los rebeldes islamistas en el vecino Chad, con mediación del presidente de ese país, Idriss Deby. "Boko Haram decretó un alto el fuego como resultado de las discusiones que tuvimos con ellos", afirmó Tukur, agregando que el anuncio fue realizado "anoche" (jueves).

"Acordaron liberar a las jovencitas de Chibock", añadió, refiriéndose a las 219 adolescentes que fueron secuestradas por Boko Haram el 14 de abril de un instituto en Chibok (norte de Nigeria).

No obstante, existen interrogantes sobre este acuerdo anunciado, dado que Jonathan tiene intenciones de presentarse a la reelección y que noticias positivas sobre las rehenes y la violencia podrían darle un impulso político.

Ya sí, todavía no



Anoche, hacia las 5 de la mañana oímos griterío, ruido y disparos. Era una noche con luna espectacular. Nos despertó pensando que otra vez nos tocaba correr.

Pero al escuchar mejor pudimos reconocer que eran gritos de alegría. Las mujeres gritaban, cantaban y golpeaban cacerolas, los hombres hacían sonar los cuernos o tiraban disparos al aire. En aquella hora matutina todo el pueblo de Bunjin celebraba. Los Mabaneses celebran la cosecha. Canto, baile y comida abundante (han matado el cerdo gordo).

La fiesta que comenzó ayer es la más sonada del año, de hecho, marca el final y el inicio. Como la mayoría de sociedades agrarias, el pico de la cosecha marca un antes y un después. Hay que celebrarlo. En los próximos meses los jóvenes se podrán casar y podrá haber celebraciones de todo tipo. Hoy se celebra agradecidamente en la tierra los dones ofrecidos, incluso en años en que la cosecha ha sido escasa, como este.

En marzo/abril terminará el periodo festivo y tocará ponerse a trabajar duro, porque si no, la cosecha del próximo año no será buena. Ni bodas, ni grandes fiestas, todos a currar y a racionar las pocas reservas de sorgo (el cereal más típico aquí) que quedan en las despensas.

Al mismo tiempo los musulmanes (mayoría aquí en el pueblo y en los campos) hoy han comenzado tres días de fiesta por el Eid Al-Adha, la fiesta musulmana del sacrificio (recordando la fe de Abraham). Hemos podido ir a visitar a una familia musulmana de refugiados y nos han ofrecido una comida exuberante, todos comiendo de la misma plata. Una vez satisfechos, siguiendo el sonido de los tambores, hemos llegado bajo un baobab donde unas doscientas personas bailaban al son de los tambores. Viejos, adultos, jóvenes, niños, hombres y mujeres. TODOS están incluidos en esta fiesta.

La fiesta es una de las categorías antropológicas más arraigadas y extendidas por todo el mundo. No hay vida humana sin estos momentos donde lo cotidiano se resquebraja y aparece

el gozo,

el exceso,

la desmesura,

la gratuidad.

Jesús inició su transcurrir en una fiesta de boda (Jn 2, 1-12) y dijo que el Reino de Dios se parece a un gran banquete donde buenos y malos tienen cabida (Mt 22, 1-10). La fiesta es vivir en subjuntivo que decía un teólogo hispano desde tierras gringas.[1] Sólo cuando la realidad se vive como realizada (el “ya sí”) y al mismo tiempo como promesa (“el todavía no”) probamos algo de lo que es ser humanos.

Cuando experimentamos un amor total tocamos el “ya somos”, la plenitud de lo que estamos llamados a ser. Ahora bien, las discordias, el dolor, la violencia brutal nos recuerdan que “todavía no” vivimos del todo esta plenitud. Vivimos en un mundo precioso y a la vez feo a morir. Sudán del Sur está en guerra, pero este “aún no” tan absurdo, esta fealdad, no impide que hoy en Maban los campesinos locales y los refugiados viviendo en el exilio celebran el “ya sí,” la belleza de la vida y lo hacen no como individuos sino como pueblo.

En cambio, en otras latitudes parece que las personas hayamos olvidado el sentido del celebrar comunitario. El fin de semana, las vacaciones o las ocasiones señaladas (que deberían ser estos espacios de celebración y gratuidad) a menudo se han convertido en una tarea más que hay que planificar, llenar, organizar…

Hacer, hacer, hacer.

hacer más

…más cosas,

…más deprisa,

…más impacto,

…más resultados,

…más beneficios.

Corremos el peligro de olvidar el ser, el estar. Todo el mundo corre, coge el coche, viaja, tiene prisa para ir a otro lugar… pero ¿para qué? Quizás simplemente huyendo de uno mismo, de aquel silencio y aquella serenidad que primero asustan pero que con el tiempo llenan de sentido nuestras vidas.

Antes de volver a África, un compañero jesuita ya mayor me dijo: “Pau, ahora yo lo veo todo con perspectiva, y estoy muy contento de poder tener tiempo para orar, para estar… no te olvides que el gran peligro nuestro es la herejía del activismo”.

En Maban, hoy el pueblo celebra sin prisas, y lo hará durante días y meses, porque reconocen que el don de la vida es un inmenso regalo totalmente inmerecido que nadie ha ganado a pulso y que nadie puede dar por supuesto.

Vivir es un milagro cotidiano.

A pesar de la fealdad de nuestro mundo, la violencia y el “todavía no” está en nuestras manos vivir la belleza, el amor, el “ya sí”, celebrándolo en comunidad.

Pau Vidal, sj Maban.Upper Nile.
Related Posts with Thumbnails