domingo, 23 de enero de 2011

Esperar en Dios




"Como busca la cierva

corrientes de agua,

así mi alma te busca

a ti, Dios mío;


tiene sed de Dios,

del Dios vivo:

¿cuándo entraré a ver

el rostro de Dios?



¿Por qué te acongojas, alma mía,

por qué te me turbas?



Espera en Dios, que volverás a alabarlo"



Fragmentos del Salmo 41


Antes era mucho más paciente. Es más, me sentía orgullosa de mis esperas existenciales, de mi obstinada fe en que tras la espera todo llegaría. Mi plan era, más o menos, sentarme y esperar.

Ahora soy mucho más impaciente. Quiero sentir ya, oír ya, saber ya, actuar ya, recibir ya. Ya. Ahora. Para mañana ya es tarde.

Sé que estás por ahí y espero. Con poca paciencia, pero es que la sed que tengo me hace correr en busca del agua. Es esa nostalgia continua de Ti que nos hace movernos, y no enfangarnos en el pasado. Curioso, ¿verdad? Una nostalgia que me mueve hacia delante.

Y luego está, también lo reconozco,

el recuerdo de esa promesa

que nunca rompes

y que, de alguna forma,

sonríe con la urgencia que te tengo.

sábado, 22 de enero de 2011

Primeros resultados en Sudán


Ayer viernes se hicieron públicos los primeros resultados del referendum para la independencia del sur Sudán. Por ahora, se ha hecho el recuento del 100% de los votos en el norte y un 98/7 % en el sur. Aunque pueden variar, es poco probable que se revierta el resultado:

- 1.4% votó por la unidad (44,518 votos),
- 98.6% votó por la independencia (3,138,803 votos).

El pueblo quiere ya celebrar su independencia pero el gobierno del sur le ha pedido de no celebrar anticipadamente para no molestar al norte, y así lo están haciendo pues hay calma en Juba, capital sureña.

Los resultados oficiales se darán a conocer entre el 7 y 14 de febrero.

viernes, 21 de enero de 2011

El consuelo



"¿Para qué nos va a preocupar que los templos se vacíen, que los sacramentos no se frecuenten? ¿Cuál es el único sacramento que instituyó Jesús? El consuelo. Todos los profetas gritaron tanto como Jesús en nombre del Dios de Vida: Consolad, consolad a mi pueblo(...)

Mientras vayamos a cualquier otro lugar a buscar a Dios, no lo encontraremos. Está muy ocupado entre los que lloran a sus hijos muertos, entre los enfermos del hambre. No es que no quiera escucharnos. Es como cuando vamos a un funeral de un amigo íntimo que termina de enterrar a un hijo, a muchos hijos. No puede hacernos caso, no porque no quiera, sino porque su corazón está tan ocupado por el dolor que no da para más."

jueves, 20 de enero de 2011

Relatos de portería




Cosas de la vida, ahora trabajo en la portería de un centro. Yo me llamo la pinche, porque lo mismo valgo para un roto que para un descosido. Manejo papeles, atiendo diligentemente el teléfono, rompo platos de macarrones en el comedor, cambio algún pañal y hago fotocopias. Por ahora, nadie me busca y todos esperan ver a otra persona (que, evidentemente, nunca soy yo) para solucionar sus problemas.

La mayoría de las veces, mi respuesta a sus preguntas siempre es "no".Cuando lo que gustaría decirles es "sí, por supuesto".
Cada uno de los que se asoman a la puerta viene cargado, agobiado, descreído, agotado.
Cada uno de los que se asoman, espera que se produzca un pequeño milagro (o un gran milagro)

Por mis manos y por mis oídos pasan, casi rozando, informes que destripan la historia de su vida Casi siempre, igual que la del informe anterior y en la que sólo cambia lo anecdótico. Y, sin embargo, es esa anécdota la que se me queda pinchando en el corazón. Y sólo puedo pasar el informe al ordenador y poco más. Bueno, y sonreír y desear los buenos días, se asome quien se asome.

Cuando estoy en portería me pregunto cómo se traduce la Buena Noticia aquí. Entonces, intento recordar que Dios también debe de estar algún modo en las fotocopias de lecto escritura, en la pasta de dientes de fresa, en las listas de Centro Abierto.

Y en el dintel de la puerta.

sábado, 8 de enero de 2011

Oración por Sudán



Mañana se celebran el decisivo referendum en el que una parte de los sudaneses decidirá su independencia. Sudán del Sur deberá decidir en un Referéndum si se queda unido al norte –islámico-musulmán– o se convierte en la nación africana más joven. Antes y después de la independencia de Sudán, en 1956, hubo una serie de guerras civiles, la última de las cuales culminó en 2005 con la firma del Tratado de Paz entre el gobierno árabe-musulmán del norte y la población negra-cristiana o animista del sur. El pacto comprendía que después de 6 años se llevaría a cabo un Referéndum de Autodeterminación.

El pasado 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, en todas las diócesis de Sudán se lanzó la campaña: «101 días de oración por la paz en Sudán» como preparación al Referéndum. La cruzada concluyó el presente 1 de enero, Día Mundial de la Paz. El tema central de esta campaña fue: «Cambia el corazón y cambiarás al mundo».

 
El equipo coordinador preparó una oración (traducida en varias lenguas locales) que se recitó después de la comunión en todas las iglesias de Sudán, en las casas religiosas y de formación, en las reuniones de grupos parroquiales, en las radios locales y las escuelas. Además, se prepararon 14 temas correspondientes a las 14 semanas de dicho periodo (entre el 21 de septiembre y el 1 de enero) que abordaron temas como: la labor de la educación en la promoción de paz y su relación de ésta con el desarrollo, la justicia, el cuidado de la Creación, los pobres y la paz dentro del núcleo familiar, entre otros. La fuerza de esta campaña radicó en que la Iglesia en Sudán fue quien la realizó. La oración y los temas se rezaron y discutieron tanto en las aldeas del sur como en los campos de refugiados del norte. A las amenazas y pronósticos de guerra, la Iglesia en Sudán responde con un grito: «Queremos paz, Señor, danos tu paz».


Si quieres unirte para orar porque el referendum transcurra de forma segura, pacífica y justa y para que la PAZ sea una realidad en todo el Sudán, puedes hacerlo con la oración que desde hace meses une a sudaneses y gente de todo el mundo.


Señor Jesús, Tú nos dijiste:


“Mi paz os dejo. Mi paz os doy”.


Protege a nuestras hermanas y hermanos en Sudán mientras deben afrontar este momento del referéndum. Mándanos a tu Espíritu para que nos guíe.


Concédenos la sabiduría que necesitamos para elegir nuestro futuro, porque así conoceremos tu paz verdadera. Sácanos de la esclavitud, de la opresión y la persecución, para que podamos tener vida en abundancia.


Concédenos la paz entre nosotros. Concede la paz entre los grupos étnicos.


Ayúdanos a trabajar juntos por el bien de todos.


Te lo pedimos en tu nombre, Jesús, nuestro Señor. Amén.


María, Reina de la Paz, ruega por nosotros.

 Si quieres saber más, visita la página internacional de las combonianas.

martes, 4 de enero de 2011

El mar de Zambia




Dice un proverbio lozi (Zambia) que siguiendo el río, encontrarás el mar. Obvio, supongo.



Pero es difícil llevarlo al día a día. Dejarse llevar por la corriente del río, implica dejar de nadar y confiar en que el curso del agua acabe llevándote a algún sitio seguro. Pero tengo que admitir que yo no soy de las que se dejan llevar a ninguna parte: no, al menos, sin patalear, bracear y chillar durante un buen rato.



Dejarse llevar por Dios hacia donde Él quiera que estés. No hay mayor libertad, ni mayor seguridad, ni mayor ternura.



Sé que este año aterrizaré en alguna playa, pero aún no puedo saber cuál, ni cómo llegaré al final del viaje. Estoy en el agua y tengo que confiar, igual que hice antes de embarcarme a Zambia. Aunque me resista a veces, en el fondo sé que Él me hará llegar al mar.

lunes, 3 de enero de 2011

Porque allí se oye mejor la voz de Dios



Este es el testimonio de Carmen, después de dos meses en Xexicha, Etiopía, en una de las comunidades que las misioneras combonianas tienen en el país. África limpia nuestra mirada y nuestra conversación con Dios, tal y como ha experimentado Carmen.

Y como la misión también es transmitir lo vivido en nuestro país de origen, os dejamos con lo que tiene que contarnos:

“El no entender las cosas no va a evitar que sigan siendo siempre así. Pero podemos..."

Xexicha, septiembre 2010.Etiopía.

Llegar no es difícil, cuando tienes ilusión y cuando sientes en el corazón que es “exactamente” lo que tienes que hacer en este momento de tu vida.

Los primeros días todo te supera, pero no hay reacciones, solo ojos muy abiertos, y la cabeza que no trabaja a su ritmo normal, porque no esta habituada a ciertos “contrastes”.Y la incomprensión llega enseguida cuando tus pies han dejado seguridades de un hogar lleno de “todo”, y empiezan a caminar solos por “otro mundo” cuya velocidad es visiblemente diferente.

El día sin prisas siempre tiene más horas,y más silencios para escuchar la voz de uno mismo.
Por ahí se empieza.

Superada por un paisaje maravilloso, lleno de verdes brillantes, tierra roja, cabañas y niños que corretean por todas partes. África se presenta muy viva.Después el combate diario se desarrolla entre lo que ves y lo que “tú pensabas”; lo que sientes y los famosos ”tópicos” que nos persiguen allá donde vayamos; y lo que tus jornadas te van dejando en el corazón y tú no sabes donde colocar.

¿Por qué África?
Porque allí se oye mejor la voz de Dios.

Porque la inocencia es más cómplice del agradecimiento y de la confianza. Y no hablo de la inocencia del pueblo africano, sino de la que un cristiano recupera cuando vuelve a su origen. Cuando se libera de su rol occidental, de lo que “tiene que ser”,y de lo que “debe hacer”. Cuando ves, sientes, descubres y tus ojos adquieren una riqueza nueva, te vuelves más pequeño, y todas las teorías, todas las conquistas del progreso, se quedan ridículas ante unos pies descalzos y la única necesidad de ser hermanos. Diferencias todas las que queramos pero también muchas cosas que nos deberían unir, como la posibilidad de soñar y de desear “algo”(lo que sea) para mañana. Porque nadie ha elegido nacer aquí o allí, porque una ducha, una cama caliente y un plato de comida no debería costar dinero, ni movernos hacia la caridad. En el siglo XXI es patético seguir hablando de lo básico. Porque la dignidad no es algo que debamos exportar, nacemos con ella, y a algunos se la roban, y a otros ni se la presentan.

En definitiva nunca serás el mismo, África se queda dentro, en lo profundo, para enseñarte que la vida pesa más, allí donde compartas, donde escuches, donde sonrías, donde aprendas.

Porque no somos nadie y podemos ser mucho si somos justos, buenos, generosos y hermanos.
La experiencia en la misión pone nombres y apellidos a muchas historias de las noticias de la tele, a campañas de recogida de dinero en Navidad. Sus ojos ya no se pierden en una ola de miradas maravillosas, no, ahora los reconoces,son los de Sambato, los de David, Bekelech, Temesgé.......ya no puedes salir corriendo ni mirar a otra parte porque los has conocido, y los quieres.

Y vivirlo con las combonianas es una buena manera de sentir que la esperanza esta en medio de las personas que creemos. Ellas son las manos y los corazones de muchos de nosotros que deseamos un mundo...diferente. Un mundo donde la gente de buena voluntad haga un poquito más de ruido ”

A Dios:

“Y te he encontrado en la otra parte del mundo, rodeado de verde por todas partes y de tierra roja que sube por las rodillas, y que se seca en las manos y en alguna mirada. Allí me has dicho donde no estoy y sobre todo con quien quieres que comparta. Me has sacudido el polvo de la indiferencia, de todo lo que esta y tenemos de más, que es mucho.


Porque sólo haces falta Tú.

Has llenado mis ojos del blanco y negro de las diferencias, de la distancia de las injusticias, y de la belleza de la nada.

Ahora mi miedo es el abandono, el perder el rastro de lo que sus sonrisas me regalaron.

No dejes que te suelte la mano, que me olvide de lo importante que es la juventud, la inocencia,y el amor de mis hermanos, de esos hermanos que están un poquito más lejos.”
Related Posts with Thumbnails