domingo, 30 de octubre de 2011

Que Dios esté a gusto



Vamos a ver si es cierto que le amamos,
vamos a mirarnos por dentro un poco.

¡Hay cosas colgadas que a él le lastiman 
freguemos el suelo y abramos las puertas!

Borremos los nombres de la lista negra, 
pongamos a los enemigos encima de la cómoda, 
invitémosles a sopa. 

 Toquemos las flautas de los tontos, de los sencillos. 
Que Dios se encuentre a gusto si baja. 

 Gloria Fuertes

Noviciado misionero



El día 14 de septiembre, en Milán (Italia), comenzaron su andadura del noviciado con las misioneras combonianas, Anna y Loreta. Hasta hace bien poco estaban en Granada realizando su primera etapa de formación, el postulantado, y ahora desde Milán han querido compartir con nosotros lo que hacen y como se sienten. Les damos la palabra: 


 Hemos comenzado el curso y también con las actividades. Estamos con las clases de italiano para los inmigrantes y la catequesis con niños y jóvenes. El 3 de noviembre empezaremos con las bendiciones de las casas con los laicos del barrio… (una actividad que al menos aquí es muy común) ¡¡¡Quién sabe si nos dejan entrar!!!! La gente del barrio es muy acogedora y ya nos sentimos como en casa si bien todavía tenemos que conocer mucho mas de ellos, pero hemos entendido que también aquí estamos llamadas a la misión.

 El pasado fin de semana, con ocasión del Domund, hemos animado las misas dando nuestro testimonio misionero. Ha sido una ocasión para que la gente nos conociera y también para acercarnos a ella. 

En las fotos que os mandamos, estamos las dos el dia de la entrada al noviciado y como podéis ver en nuestras caras estamos felices de empezar este nuevo camino al seguimiento de Cristo siguiendo las huellas de nuestro querido Comboni. 

 Un beso de  Loreta y Anna



viernes, 28 de octubre de 2011

Te daré un corazón nuevo





Querido Dios (dos puntos)

Este verano, cuando estuvimos a solas, me dijiste que me darías un corazón nuevo. El mío seguía arrugado y agarrado a un pasado que nunca existió y yo quería cambiártelo. Creía que en el trato yo daba mucho y recibiría a cambio un corazón grande, ingente. Pero yo no veía que nada de eso ocurriese. 

Este verano, cuando estuvimos a solas, mi corazón creía saber todo el futuro y eso lo hacía estar tan, tan asustado. Muerto de miedo. Cansado de querer ser otro: mejor, más grande, más fuerte, más capaz de amar bien y de no volver a decepcionar a nadie.

Y cuando llegó toda la gente del universo, yo quería seguir teniendo a rabiar un corazón mejor, más grande, más fuerte, más capaz de amar bien y de no volver a decepcionar a nadie. E hice todo lo que tenía que hacer, escondiendo el que tenía (del tamaño de una canica, para aquel entonces) para que nadie viera que, en realidad, yo era una farsa dentro de aquella fiesta.

Este otoño no sé muy bien de qué tamaño es mi corazón, ni para qué sirve. No sé dónde voy a colocarlo, ni a quiénes quiere que invite a jugar a las canicas con él. Y ya cuento con que decepcionaré a otros. Sólo te pido que, al menos, no se te olvide encenderlo y que pueda seguir deseando. No te pido que cumplas la promesa de darme uno nuevo, me conformo con que le pongas tiritas a éste y siga funcionando. Para dar a otros, para luchar, para no rendirme, para sanar, para hacer reír, para abrazar, para poner locura, para besar, para acompañar, para hacer silencio. 

Para amar.

Tu criatura, que te quiere como puede

Beatriz


jueves, 27 de octubre de 2011

Tolerancia no es libertad religiosa



Lo hemos leído en el Bloc de Cristianisme í Justícia

Las protestas pacíficas de los cristianos egipcios acabaron, la semana pasada, con una violenta represión de la policía. La primavera árabe no llegará a florecer si no es capaz de integrar a los cristianos. La euforia vivida en la plaza Tahrir durante los días de la caída de Mubarak, donde cristianos y musulmanes reivindicaban juntos un nuevo Egipto se está transformando en desilusión para los primeros. 

 Ciertamente, un país no cambia de mentalidad de un día para otro, sobre todo, cuando, en el caso de la discriminación de los cristianos, no se trata simplemente de una cuestión de políticas de gobierno sino de mentalidad de la calle. El islam que se predica en las mezquitas defiende la tolerancia religiosa pero no la libertad religiosa. Es preciso hacer la distinción entre estos dos conceptos. La tolerancia significa que los cristianos tienen derecho a practicar su religión incluso abiertamente, a no ser obligados a convertirse al islam y a enseñar su religión a sus hijos. En cuestiones matrimoniales, de herencia y de funerales, se pueden guiar por un Estatuto Personal propio y no por la Ley islámica. Igualmente, se les permite comer cerdo y beber vino. Por esta tolerancia, el islam tradicional egipcio se presenta como moderado frente a los islamistas radicales. 

Sin embargo, esto no es una verdadera libertad religiosa, puesto que no ningún musulmán es libre para convertirse en cristiano, una musulmana no es libre para casarse con un cristiano, si un cristiano se convierte al islam sus hijos menores de 18 automáticamente se convierten en musulmanes por ley aunque no quieran… Técnicamente, no es correcto hablar de persecución de cristianos pero sí de clara discriminación. 

El artículo 2 de la Constitución declara que el islam es la religión del Estado y que la Sharía es es la fuente principal de legislación. El artículo 46 sobre la libertad de la práctica religiosa es interpretado normalmente en subordinación a este artículo segundo. Como una prolongación de las protestas anti-mubarak, los cristianos protestan ahora por su situación para no quedar excluidos del renacimiento árabe. Por esto, organizaron la semana pasada una manifestación pacífica. Pedían la supresión del artículo segundo de la constitución, la libertad para construir iglesias y que la religión no fuese mencionada en el carné de identidad, puesto que, al hacerse pública, los cristianos son rechazados para ocupar los lugares de responsabilidad en el país. 

Personalmente, conozco muy de cerca la necesidad de sobornar a alcaldes y a gobernadores para obtener el permiso no sólo de construir iglesias, sino de hacer la más mínima reforma en ellas. El presidente fue expulsado, pero la estructura del Estado continúa en las mismas manos. Estos no quieren perder el poder, y buscan de nuevo la confrontación religiosa para mantenerlo. Los egipcios estaban hartos de Mubarak, y los cristianos continúan estándolo de la discriminación.

miércoles, 26 de octubre de 2011

La misión puede ser tu camino

¡Hola a todos y todas! 

Octubre es el mes misionero y como tal tenemos la suerte de escuchar hablar de la misión y de las necesidades de nuestros hermanos y hermanas del Sur en nuestras parroquias y en nuestro entorno, al menos este domingo del DOMUND vuelven a estar muy presentes tantos misioneros que están dando su vida en otras tierras. 

Como cada año nosotros hemos empezado con fuerza el curso, con ilusión y ganas de crecer. Queremos aprovechar este momento para invitarte a unirte a nosotros. Si sientes un hormigueo cada vez que se habla de otros países más desfavorecidos, si algo se mueve dentro al pensar en la misión, no le des la espalda a este sentimiento. Te invitamos a participar en un proceso de discernimiento en grupo, con otra gente como tú que también se plantea su vida en clave de misión. Ahora es un buen momento para entrar, tenemos un grupo de gente que se ha acercado a comenzar el proceso este año y podemos completar el grupo contigo. 

Camina en grupo y descubre si tu camino es el de la misión, en oración, reflexionando, debatiendo, formándote, etc. 

Si estás interesado/a no dudes en escribirnos a laicosmisioneoroscombonianos@gmail, a laicoscombonianos@gmail.com, o llámanos al 942575037 y te pondremos en contacto con el grupo más cercano a tu ciudad. 

No esperes más, si te lo estás preguntando… ¡busca la respuesta!

La guerra de Emma



A través de El Confidencial


El aspecto externo de este libro, con sus tonos deslucidos, sus grecas y motivos estudiadamente retro junto a la fotografía de la portada no pueden despistar más respecto a su contenido. ¿Tal vez una novela romántica y de aventuras? ¡Pues no! Nos encontramos ante una obra muy potente, un ensayo sobre el devenir de la historia de Sudán en los últimos siglos y más particularmente desde su independencia del imperio británico. Y junto a Sudán, la de sus vecinos sin la que esta sería incomprensible, Egipto y Kenia, pero sobre todo Etiopía y Somalia. 

 El hilo conductor de la obra es la vida de Emma McCune, una joven aventurera inglesa que obsesionada con África, no cejó hasta obtener empleo en una ONG que trabajaba en territorio sudanés, trasladándose allí. Dedicó su mayor empeño a la reconstrucción y avituallamiento de las escuelas del sureste de Sudán que, inmerso en una interminable guerra civil, había dado al traste con todas ellas. Pero aunque su vida es singular, el tema central es la historia del país, desde el comienzo del próspero negocio de la esclavitud desarrollado por los árabes, hasta ese enfrentamiento entre el norte, de mayoría árabe musulmana con gobiernos cada vez más radicales, de donde partió la Yihad universal, impulsada por Bin Laden entre otros, y el sur disgregado en infinitas etnias, tribus, familias, cada una con territorios acotados y defendidos con los dientes, de tradiciones cristianas y animistas. 

Y el tema clave, la existencia de yacimientos petrolíferos en el sur, ambicionados por el gobierno de Jartum, que no ha dudado en expulsar y asesinar a las tribus lugareñas y en armar a diferentes facciones rebeldes del sur para que luchasen entre ellas. Esta estrategia del gobierno central ha resultado de una eficacia impecable. Las dos grandes facciones en que se dividió el EPLS (Ejército popular de liberación de Sudán) han luchado entre sí durante 22 años, mientras dejaban el campo libre al gobierno para apoderarse de los territorios petrolíferos y obligar a la población a desplazamientos terribles que acababan con frecuencia en la muerte. Y someter además a esos territorios a la ley islámica, armando a unas aldeas contra otras, masacrando, arrasando e incendiando cualquier indicio de vida que encontraban a su paso. 

 Pero hay más, mucho más: la impresionante reflexión, que sobre la cooperación humanitaria y sobre la intervención exterior en áreas en conflicto, provoca inevitablemente en el lector la exposición de los hechos. La actualidad y la urgencia de encontrar cauces apropiados para ambas no puede ser más imperiosa. Hace poco las noticias nos alegraban con la cifra de 29.000 niños muertos en Somalia en los últimos tres meses, con cientos de muertos en Siria por la represión policial a las protestas contra el gobierno, con el secuestro de cooperantes y embarcaciones. 

 No creo que la intención de la autora sea la de transmitir un escepticismo que conduzca a la inhibición absoluta en la escena internacional, pero sí una mayor reflexión, conocimiento y valoración de las personas afectadas y sus necesidades. La compleja red de intereses, conflictos, venganzas, soberbias y envidias que se ocultan tras las encendidas proclamas de democracia y libertad de los poderosos para hacer lo que les venga en gana, al final -y siempre- tiene una gran víctima, la población civil, especialmente las mujeres, ancianos y niños. 

 ¿Cómo nos podemos lucrar en el mundo occidental con la industria armamentística? ¿Acaso no sabemos en qué manos acaba y para qué la utilizan? Esta es la sangrienta y cotidiana historia de tantos países africanos, desangrados por las periódicas sequías y epidemias, pero sobre todo por tiranos implacables, que azuzados a menudo por el marxismo y el islamismo más extremo siguen sometiendo a sus poblaciones al expolio, éxodo y genocidio, pensemos en Ruanda, Liberia, Etiopía, Sudán, Congo, etc. 

 La lectura de esta obra puede encender pasiones, ojalá su fuego sea duradero y cada uno de nosotros contribuya con todos los medios a su alcance a cercenar el terrible poder que el mal tiene sobre el mundo.

martes, 25 de octubre de 2011

Quiero seguir caminando



El 10 de octubre, día de san Daniel Comboni, Giusi empezó su segundo año de postulantado. Así lo vivió y así quiere compartirlo con nosotros :)

Fiesta grande para la Familia Comboniana, y para mí, este año, tiene un sentido diferente. Me invita a comprometerme aún más y a decir de nuevo SÍ, a contar mí deseo de continuar el camino de postulantado con las Misioneras Combonianas.

Hay momentos en la vida en los cuales parece que la luz y el calor que iluminaban tu vida estuviesen escondidos en un lugar recóndito jugando “al escondite”, listos para ser buscados y empezar el juego otra vez.

Hoy me viene en ayuda Comboni que, con sus palabras y su existir, me enciende una pequeña linternita en mi camino para que pueda seguir el sendero. Un hombre que, con su audacia, valentía y gran confianza en Dios, ha sabido ir adelante a pesar de todas las incomprensiones, las dificultades y los sufrimientos.

Junto a nuestra madre general, sor Luzia Premoli, que nos invitaba a seguir siempre adelante como Comboni, cada uno con su paso, pero sin pararse en el camino hasta el último respiro, estoy decidida a seguir cargada del equipaje adquirido en el primer año de formación y lista para seguir llenándolo con este segundo año.

Y digo:

Señor acepta mi corazón y mis manos
Para que sean tu instrumento de amor
Brazos abiertos para acoger a los más pobres
Desde siempre es mi deseo vivir contigo,
Vivir como Tú. Dame Tu mano,
Para que yo ande, donde andas Tú
Para que yo quiera como quieres Tú
A pesar de mi contradicciones y falsedades
Con ojos nuevos…Tus ojos de CON-PASIÓN

Giusi
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