martes, 12 de junio de 2012
Los cobardes no saben amar
"Quien tenga miedo a andar, que no se suelte de la mano de su madre
quien tenga miedo a caer, que permanezca sentado
quien tenga miedo a escalar, que siga en el refugio
quien tenga miedo a equivocarse de camino, que se quede en casa...
Pero quien haga todo eso ya no podrá ser hombre,
porque lo propio del hombre es arriesgarse.
Podrá decir que ama, pero no sabe amar,
porque amar es ser capaz de arriesgar por otros."
Julián Ríos
jueves, 7 de junio de 2012
Cógeme en brazos
"Llamé a un mecánico y preparamos todo lo que pensábamos que necesitaríamos para reparar la moto, y nos pusimos en camino. Después de tres horas y media llegamos al lugar, donde la hermana nos estaba esperando. La saludamos a ella y a la gente que nos estaba allí, y nos dio su versión de la avería. Comenzamos a reparar la moto, cuando veo que una niña de unos dos o tres años se acerca a nosotros y no se separa, algo extraño porque en las aldeas los niños siempre corren cuando ven aparecer a un blanco, como si hubiesen visto al diablo en persona.
Nosotros continuamos con nuestro trabajo para poder regresar cuanto antes y evitar la noche en la carretera, pero la niña seguía a nuestro lado. Una vez terminado todo y probada la moto, nos sentamos para comer lo que la gente nos había preparado, y la pequeña siempre junto a mí. Por curiosidad pregunto al responsable de la capilla y me dice que es huérfana de padre y madre y que vive con unos parientes.
Escuchando esas palabras, el corazón se me llenó de pena. Pedí a la niña que se sentara a mi lado y ella me dijo: "Mema ngai", que quiere decir: "cógeme en brazos". La cogí y comenzó a sonreír. Fue como ver a un ángel de lo contenta que estaba, y me dijo nuevamente: "moto moko amemi ngai té", para agradecer que alguien la hubiese cogido en brazos. ¡Dios mío!, el corazón se me puso a cien, no sabía qué hacer, la abracé más fuerte contra mi cuerpo y no la dejé un instante sola mientras estábamos allí. ¡Un simple abrazo puede hacer a alguien feliz!
Terminamos todo y llegó la hora de partir. Una vez más me acerqué a ella, la levanté hasta el cielo y la abracé nuevamente diciéndole que nos volveríamos a ver. Ella, con una simple sonrisa, me respondió: "ndio", para confirmar lo que le había dicho.
La noche caía y agradecí a Dios el don que me había concedido ese día, que debería haber sido de descanso y de lectura, pero Él tenía algo preparado más grande para mí. Mi corazón se llenó de alegría y de paz por el bien que a través de esa niña había hecho en mí."
Hno. Rafael Naranjo, misionero comboniano en Isiro, (R.D. de Congo)
miércoles, 6 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
Oración por los pueblos indígenas
Oración por los pueblos indígenas
"Padre-Madre de la Tierra y de la Vida,
Dios Tupa de nuestros padres y madres
venerado en las selva y en los ríos,
en el silencio de la luna y en el grito del sol
por los altares y por las vidas destruídas en tu nombre, profanado
en nuestra Abia Yala colonizada,
te pedimos que fortalezcas la lucha y la esperanza de los pueblos indígenas
en el disfrute de la autonomía libre.
Y danos (a nosotros, neocolonizadores)
vergüenza en el rostro y amor en el corazón
para que respetemos a esos pueblos originarios
y para comulgar con ellos en plural Eucaristía
Awere, Amén, Aleluya"
Pere Casaldáliga
Notas al pie: Tupa Dios supremo de los guraníes
Abia Yala: América en la lengua del pueblo Kuna.
"Con ellos, Dios llevará adelante su obra"
La Hna. Cecilia Sierra, Misionera Combonianas originaria de Tangamandapio, Michoacán, ha vivido sus 22 años de vida religiosa en Italia, Estados Unidos, Egipto, Sudán y Sur Sudán. Los últimos 13 años los vivió en Sudán y Sur Sudán durante la guerra civil y la lucha independentista. Fue la directora de Radio Bakhita, la primera radio católica en Sur Sudán. Actualmente se encuentra en la provincia de México-Costa Rica-Guatemala, para realizar su trabajo misionero en Guatemala, en la animación misionera y vocacional.
"Sur Sudán fue declarada nación independiente el 9 de julio de 2011. Al ver izar la bandera de Sur Sudán, en la ceremonia oficial atendida por jefes de Estado, altos dignatarios, gente de Juba y miles de visitantes del interior del país y de todo el mundo, pasaron por mi mente, como en una película, rostros de personas, acontecimientos, penas y alegrías vividas en Sudán y Sur Sudán desde mi llegada a Jartum en junio de 1999. Recordé a mis amigos de Jartum, capital de Sudán y lo difícil que era para ellos entender el anhelo de libertad de las personas del Sur. Pensé en mis amigos de Renk y Wau, ciudades de Sur Sudán, donde viví durante los años de la guera antes de la firma del Acuerdo General de Paz en 2005. ¡Qué difícil era en ese entonces pensar en celebrar este acontecimiento pacífica y gozosamente como lo vivimos ese día!
Sudán, era el país más grande de África.
La última guerra civil entre el gobierno islámico musulmán del Norte y los pueblos del Sur, en su mayoría negros, cristianos y animistas, duró casí 22 años y produjo cerca de 4 millones de refugiados y más de 2.5 millones de muertos. El saldo mayor lo pagó el sur, donde toda su infraestructura, economía y desarrollo fueron destruidos casi por completo. Tras el Acuerdo de Paz firmado en 2005, fue promulgada una constitución provisional del Gobierno Autónomo de Sudán del Sur. Luego del referéndum sobre la independencia de Sudán del Sur realizado entre el 9 y el 15 de enero de 2011, el gobierno autónomo promulgó una constitución transitoria, efectiva a partir del 9 de julio de 2011, fecha en que la independencia fue declarada oficialmente.
Al cantar el himno nacional, me sentí una con la multitud reunida para la celebración. ¡Cuánta gente había anhelado este momento! y, ¡qué precio tan alto tuvo que pagar Sur Sudán por ser reconocido oficialmente como país 193 del mundo y el número 54 en África!
Lágrimas abundantes rodaban por mis mejillas al recordar las dificultades que había enfrentado como Directoria de Radio Bakhita, la primera Radio católica en Sur Sudán en todo este proceso. Me estremecí al recordar los encuentros difíciles que tuve con los funcionarios de gobierno, con la policía y los elementos de seguridad. Me sentí agradecida por el apoyo tan grande que me brindó el Arzobispo de Juba, Paolino Lukudu, por la participación activa de los radioescuchas y también complacida al constatar el crecimiento y la solidez del equipo de Radio Bakhita.
Recuerdo que fue en octubre de 2005, después de algunos años de servicio en Renk, Jartum y Wau, que la Administración General de las Misioneras Combonianas me asignaron al sur de Sudán para ayudar a establecer radiodifusoras católicas en todas las diócesis del Sudán, particularmente en el sur. Mi papel en el proyecto era establecer y dirigir la primera radio católica en la historia del Sudán. Estas radios, con Radio Bakhita al frente, jugaron un papel fundamental ofreciendo un foro para que las voces de la población se dejaran oír, en su propio idioma, exponiendo sus luchas, sus sueños y sus anhelos de paz y libertad.
La celebración de la Independencia se efectuó a pocos meses de terminar mi servicio en Sudán, así que la viví también como el principio del fin. Las palabras, "todo se ha cumplido", "ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz" las veía actualizarse en mí.
En la fiesta de despedida en Radio Bakhita, un día antes de mi partida de Juba, al Obispo y a un número grande de amigos que se reunió para la ocasión, les expresaba que los trece años pasados en Sudán y el sur de Sudán fueron los mejores de mi vida. Mi juventud, lo mejor de mis energías, habilidades y creatividad las había invertido viviendo entre los sudaneses de todas las tribus, colores, estilos de vida, ideologías y religiones. Ahí también amé y fui amada. Dejé Sur Sudán el 1 de diciembre de 2011, agradecida y sintiéndome "sierva inútil" que no ha hecho sino lo que debía hacer.
En el equipo de Bakhita Radio, todos jóvenes y en su mayoría chicas, contemplé ya la realización de un sueño. Vi en ellos a Santa Bakhita, y vi coronadas mis aspiraciones de misionera comboniana. Con ellos, Dios llevaría adelante su obra.
Recemos por Sur Sudán y Sudán, que a pesar de la Independencia y de tantos esfuerzos continúan una lucha violenta, donde los más débiles siguen muriendo y sufriendo."
domingo, 3 de junio de 2012
Exhausto
"He escalado durante los últimos 23 años.
Vengo a estas montañas, a estas paredes de piedra, a estas cascadas heladas,
una y otra vez.
¿Mis mayores éxitos? Encontré el vacío. Irresuelto.
Una y otra vez vengo,
desafiando a mis fuerzas y a mis debilidades.
Una y otra vez.
A los 18 años descubrí la escalada.
Me prometí a mi mismo que sería tan bueno como fuese posible.
Más alto, más duro, más fuerte.
Empuja, sé más ligero, necesita menos, haz más.
Deslízate, cae, patea
Exhausto, exhausto.
Un día, mi compañero y yo nos elevamos a más de 8000 metros en el cielo.
Habíamos alcanzado nuestro imposible.
Estábamos entre los más grandes de todos los tiempos.
La mortalidad retrocedía.
Intenté volver a mi hogar,
pero descubrí que no tenía ninguno.
Cuando has dado todo, ¿qué te queda?
Estaba roto, violento.
Ví a los que estaban rotos por el mismo lugar que yo.
Así pasaron años.
¿Hay algun miedo más profundo que la muerte?
Mi miedo más profundo es que no merezco el amor.
Por demasiado tiempo me había suspendido sobre este vacío,
empujado y achatado, a la vez, por el miedo
He compartido cuerda con 19 personas que ya están muertas,
asesinadas por las montañas.
Estaban, simplemente, en el momento equivocado en el lugar equivocado.
El lugar equivocado, ¿será aquí?
El momento equivocado, ¿será ahora?
¿Lo sabré?"
sábado, 2 de junio de 2012
El día que Jesús salió del metro
Cuando salió de la estación del Metro, la plaza estaba abarrotada por una gran multitud que quería verle y escucharle. Se subían a las farolas y encima de los coches. En su mayoría eran parados, inmigrantes y marginados de toda clase, edad y condición, que se abalanzaban sobre él con súplicas y lamentos.
- ¡Mira, Maestro, cómo estamos. Ni uno de la familia tiene trabajo!
- ¡Ayúdame, Jesús!. Estoy sin papeles —le gritó un joven negro
- ¡Te necesito! -exclamó una mujer de la calle.
Los discípulos tenían que apartar a la gente y abrirle camino hasta un parque cercano, donde mandó a todos sentarse en el suelo. Y les habló de esta manera:
“Venid a mi todos los que estáis angustiados y sobrecargados con la crisis, soledad y falta de sentido en la vida, porque yo os aliviaré, que soy manso y humilde de corazón. No temáis, porque en mi reino los últimos son los primeros y los primeros últimos. No hagáis como los políticos que os engañan como encantadores de serpientes, mienten para ganar las elecciones, os prometen quitaros los impuestos, y en cuanto están en el poder recortan vuestro sueldo y os cargan con pesos insoportables.
Tampoco os fiéis de tantos predicadores que dicen hablar en mi nombre y no cumplen lo que proclaman o convierten sus iglesias en guetos exclusivos, reducen la religión a un montón de normas, y se olvidan del corazón del hombre, mi verdadero templo.
No hagáis como los banqueros que especulan con el dinero de los pobres y, después de haberles cobrado por un piso durante toda la vida, cuando vienen las vacas flacas y les es imposible seguir pagando, se quedan con lo cobrado y con el piso. Ni como los corruptos de la Administración que, después de elegidos para servir al pueblo, se apropian del dinero público en propio beneficio.
Vosotros no pongáis vuestro corazón en el dinero, ni en la cuenta corriente, ni en los bonos del Estado o vuestro plan de pensiones, sino en ese tesoro escondido y la piedra preciosa que nadie os puede arrancar ni robar. Amad a vuestros enemigos y luchad por la paz y la justicia en el mundo. Ser auténticos hoy día supone llevar una gran cruz. Pero no os preocupéis, que yo la he vivido primero y camino codo con codo a vuestro lado.
Luchad por la conservación de este planeta que mi Padre sembró de ríos, mares, montañas, flores, frutos y animales, y ahora lo estáis convirtiendo en un lodazal .Repartíos y multiplicad equitativamente los bienes de esta Tierra como yo hice con los panes y los peces.
Cambiad vuestro concepto de “realización” o “felicidad”, que está no el poder, la fama y el éxito, sino en el despertar por dentro, en el “ser” y no en el poseer.
No aplastéis a las mujeres ni explotéis a los niños, pues yo me rodeé de ellos. Amaos los unos a los otros y buscad el reino de Dios y su justicia, que lo demás se os dará por añadidura”.
Así dijo. La gente empezó a aplaudir y cantar. Pero de pronto se presentaron los antidisturbios alegando que aquella manifestación era ilegal, y porque alguien había soplado que era una concentración de indignados, antisistemas o inmigrantes sin papeles.
Cuando iban a detenerle, Jesús se escabulló entre la multitud.
Alguien comentó: "Habla como quien tiene autoridad."
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