jueves, 31 de mayo de 2012

Ítaca




Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Constantin Kavafis

miércoles, 30 de mayo de 2012

"¿Qué hacéis ahí plantados?"




¿Sabemos lo que la Iglesia dice sobre la misión? ¿Es todo misión? ¿Es necesaria? ¿Qué es la cooperación misionera? ¿Son los misioneros los únicos cristianos coherentes con el mensaje del Evangelio? ¿Quién puede ser misionero? ¿Qué papel juegan las ONG’s en todo esto?¿hay límites que definan cuáles son las tierras de misión?  Las preguntas que nos ponía sobre la mesa Silvia tenían su respuesta en tres capítulos de la Redemptoris  Missio, encíclica escrita en 1990 sobre la urgencia de la actividad misionera en nuestros días.

Divididos en tres equipos nos pusimos manos a la obra para responder esas preguntas e intentar encontrar una conexión entre los escritos de Daniel Comboni y el mandato misionero de la encíclica. También teníamos con nosotros una interesante reflexión sobre la espiritualidad misionera. Porque este finde lo que hicimos fue reflexionar sobre lo que nos sustenta y que nos une como cristianos en torno a la misión y, específicamente, a la familia comboniana.


Todos intentamos transmitir lo que habíamos aprendido de la forma más creativa posible, aunque reconocemos que…¡la encíclica era densa y las preguntas un poco complicadas! Pero el objetivo último era compartir nuestras dudas e ideas acerca de la misión. Y lo hicimos, como siempre, con buen humor, cariño y mucho entusiasmo.



Trabajando la Redemptori Missio


Después de las exposiciones pasamos a escuchar el increíble testimonio del padre Juan Antonio, misionero comboniano, que ha vivido durante trece años junto al pueblo congoleño. Su testimonio, sencillo y directo, sobre las situaciones tan extremas que tuvieron que vivir durante la guerra y cómo (aún así) el Amor de Dios seguía manifestándose…nos dejó a todos sin palabras. La oración con la que cerramos la segunda parte de la jornada nos animaba a confiar en el Amor que nos llamaba a cada uno a un lugar concreto, soñado exclusivamente para nosotros. Tras la cena, iniciamos nuestra Vigilia de Adoración guiados por la hermana Omaira, en la que intentamos traer ante el Señor la situación actual que viven muchas familias debido a la crisis.

El domingo era el envío de Rosario, que vuelve a su misión en Zambia tras pasar dos años entre nosotros. Esta fue su última catequesis al grupo de Jóvenes en Misión…¡te echaremos muchísimo de menos, Rosario! Pero estamos felices por ti porque sabemos las ganas que tenías de volver “a casa”. Terminamos el encuentro con el padre Juan Antonio, que ofició la misa en nuestra capillita y nos instó a contar a TODO EL MUNDO la Buena Nueva que nos ha sido anunciada. No nos podemos quedar ahí plantados, mirando al cielo, recordando lo bueno y fantástico que fue...¡tenemos que pasar a la acción y cumplir el mandato que se nos dio!¡ Id a todo el mundo a anunciar la Buena Noticia!


Luka bonana, Rosario! :)

Tuvimos también la suerte de que los laicos misioneros combonianos tuvieran también su encuentro en “la otra parte de la casa”, lo que permitió que muchos nos reencontráramos con amigos que han dado un pasito más en su compromiso misionero y siguen buscando qué quiere Dios de ellos. Otros, nos fuimos con un par de números de teléfonos en la libreta para conocer en nuestras ciudades a más misioneros laicos combonianos. Nos une la misma ilusión y la misma llamada y tenemos la inmensa fortuna de poder compartirla.

El próximo encuentro (en Granada) será el último de este año. Pero no es el final de nada, sino otro escalón más en nuestra búsqueda. Algunos irán de misión este verano, otros nos encontraremos para la peregrinación a Fátima y hay quien conocerá de primera mano la nueva comunidad de combonianas abierta en Fetais, Lisboa.

¿Te gustaría unirte a nosotros para vivir esta APASIONANTE aventura de seguir a Jesús anunciándolo a todos los pueblos?

¡La misión te necesita, no tengas miedo!


No hay montañas


"Cuando uno está enamorado, un acantilado se convierte en un prado"
 Proverbio etíope


domingo, 27 de mayo de 2012

¡El Reino de Dios ha llegado ya!

Si sientes un soplo del cielo,
un viento que mueve las puertas…
Escucha la voz que te llama,
te invita a caminar lejos.
Es fuego que nace en quien sabe esperar,
en quien sabe nutrir esperanza de amor.

Eran pobres hombres,
como tú, como yo,
habían echado las redes al lago,
recogido los impuestos a la puerta de la ciudad.
     
Que yo recuerde
entre ellos no había ningún doctor.
Y aquel que llamaban Maestro
estaba muerto y sepultado.

Tenían un corazón,
como tú, como yo,
que una mano de hielo oprimía,
tenían los ojos llenos de lágrimas.



Pensaban sin duda en el amigo perdido,
en la mujer dejada en la puerta de la casa,
en la cruz levantada, en la cima del monte.

Y el viento llamó a la puerta de la casa,
entró como un rayo en toda la sala
y tuvieron ojos
y el corazón llenos fuego,
salieron a la calle gritando de alegría.

Hombre que esperas escondido en las sombras,
la voz que canta es para ti,
te trae la alegría de una buena noticia:
     
¡El Reino de Dios ha llegado ya!




martes, 22 de mayo de 2012

Somos lo que soñamos




"Me voy solo, a África, en moto, durante al menos doce meses, para llevar a cabo lo que para mí es un importantísimo trabajo, porque un día soñé que lo haría. Eso es: Un día soñé. Y ahora lo hago. Porque los sueños se tienen para cumplir con ellos. Y porque, de no hacerlo, uno se verá abocado al desastre. Uno es, como escribió Shakespeare, aquello de lo que están hechos sus sueños. Y sin sueños, uno no es nada. Por eso, renegar de los propios sueños me parece un imperdonable acto de irresponsabilidad.

Entonces, esta aberración de plan que me he propuesto cobra todo el sentido del mundo. Y no me veo haciendo otra cosa. Ni deseo estar en otro lugar. Ni quiero habitar otro cuerpo. Yo soy yo. Así de imperfecto. Así de miedica. Pero provisto de sueños que pesan lo que pesa una vida. Mi vida. Y dotado de la irreductible voluntad de llevarlos a cabo aunque el precio pagadero por ellos sea el más alto.

Me voy a África. Porque un día soñé que lo haría. Y ni yo mismo lo voy a poder impedir." 

Nacho Gasulla

miércoles, 16 de mayo de 2012

Por lo que vale la pena




"Tu libertad radical, en último término, no se juega tanto en que elijas un objeto u otro, realizar una acción o evitarla. La libertad de verdad es la que decides sobre ti mismo: no decidir sobre otras cosas, sino sobre ti. ¿Quién vas a ser? ¿Qué vas a hacer con tu vida? ¿Dónde y cómo la vas a gastar? Hay quienes quisieran tener una “libertad cero kilómetros”: abierta a todas las posibilidades, pero sin uso. Parece sin amarras, pero está presa en su inmovilismo. Es la misma libertad de una planta.

La libertad fundamental es gastar la vida, gastar tu vida, perderla sin remedio porque vale la pena. “Aquello de lo que te enamores, lo que arrebate tu imaginación, lo afectará todo”, dijo Arrupe. Solo el hombre o la mujer libres pueden amar. Solo la mujer o el hombre enamorados pueden ser libres. Solo el hombre o la mujer libres pueden dar la vida."

Hernán Rojas, sj.

Si quieres leer el artículo completo, visita Territorio abierto.

Mujeres de cuidado

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