lunes, 16 de mayo de 2011
Cristianos con el pueblo egipcio
Apuntes personales de Sr. Angela Colombi, misionera comboniana, sobre la situación en Cairo.
Últimamente, y con frecuencia, hemos escuchado noticias sobre el movimiento extremista musulmán salafita y los cristianos. Los salafitas son un grupo de musulmanes rechazados por los musulmanes moderados e incluso por los Hermanos musulmanes. Son violentos y desean regresar a los orígenes. Rechazan cualquier interpretación del Corán hecha después de Mohammed, y también la veneración de las tumbas de los santos musulmanes. Todo lo que es occidental tiene que ser rechazado. Ayer tarde, en el barrio de Embaba, fuera de la Iglesia de Mar Mina, cerca de la Iglesia Copta Católica donde nuestras hermanas ofrecen su servicio, se reunieron un grupo de personas. Los cristianos en principio los dejaron estar sin preocuparse.
Poco a poco el grupo fue creciendo... rezaron y uno de ellos disparó en alto. En ese momento asaltaron la Iglesia. Decían que habían venido a llevarse a una joven musulmana que había entrado en la Iglesia para hacerse cristiana.
El sacerdote llamó a los militares y estos vinieron, rodearon la Iglesia, tiraron bombas lacrimógenas y empezaron a disparar. Después de haber tirado las bombas lacrimógenas la gente no veía nada y por ello llenos de miedo y para defenderse, han iniciado a tirar cosas, botellas, ladrillos y otras cosas desde las ventanas. En este alboroto bastantes personas murieron, entre ellos el papá del novicio Comboniano Rami, que en esos momentos se encontraba en Uganda. Su Papá era una persona muy comprometida en la Iglesia y se había unido los cristianos copto-ortodoxos para defender su Iglesia Ortodoxa . Otros resultaron heridos , como Yousef, que no contó su historia: él estaba intentando defender la Iglesia y las personas cuando recibió un golpe al brazo que se lo rompió…Con suerte consiguió más tarde acercarse al hospital y desde alli ir otra zona donde ha pasado la noche, pues era imposible regresar a su zona.Las cosas empeoraron esta mañana. Otra Iglesia Copta-Ortodoxa, dedicada a Maria fue quemada. Nuestras hermanas viven muy cerca de la Iglesia que ayer fue asaltada. Hoy nuestra Iglesia Copta Católica ha permanecido cerrada por precaución. Como nuestra Provincial se encontraba en Alejandria en esos momentos, me acerqué yo junto con sr Sara para ver como estaban las hermanas.
Ha sido muy difícil encontrar un taxi porque todos apenas escuchaban el nombre de Embaba, rechazaban ir hasta allí. El tercer taxista, un hombre musulmán, cuando ha escuchado la razón por la cual deseábamos ir allí, nos ha dicho que sí y que el mismo nos protegería. Nos ha dicho que los Musulmanes Salafitas non son buena gente y que él como musulmán cree que toda persona tiene derecho creer en su propia religión y que como persona tiene que ser respetada.
Las hermanas estaban encerradas en su casa y se sorprendieron por nuestra visita. Con ellas estaba Yousef, el joven herido que nos contó su historia. Las hermanas nos han pedido que regresásemos a casa rápidamente para evitar problemas para nosotras y para el taxista.
En este momento, 15:30, el ejército ha cerrado la calle principal de la zona e intenta que todos vuelvan a sus casas. No podemos ni siquiera visitar a la familia de Rami. No era prudente hacer fotos pero he hecho algunas a las hermanas en su casa y a la puerta de su casa.
Mientras tanto, la gente tiene el deseo de reconstruir su país. Estos grupos fundamentalistas asustan y causan verdaderos desórdenes .
Tú me has traido
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| MªCarmen con una menina de su misión en Mozambique |
Tú me has traído amigos que no me conocían.
Tú me has hecho sitio en casas que me eran extrañas.
Tú me has acercado lo distante
Y me has hermanado con lo desconocido.
Mi corazón se inquieta, si tengo que dejar mi albergue acostumbrado.
Olvido que lo antiguo está en lo nuevo,
que en lo nuevo vives también Tú…
Rabindranah Tagore
viernes, 13 de mayo de 2011
La escuela de las 3000 ruedas
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| Alicia, misionera comboniana, junto a una mujer beduina |
Alicia Vacas es una de las misioneras combonianas que trabaja en Palestina. Desde allí ha querido unirse a nosotros, los jóvenes que desde España nos sentimos unidos por la misión, y colaborar con nuestro blog mandándonos sus crónicas y vivencias entre los beduinos, pueblo con el que vive y trabaja desde hace unos años. El mes pasado estuvo aquí en España para difundir el proyecto de las escuelas que han cosntruido con ruedas para cubrir las necesidades educativas de los niños beduinos y que Manos Unidas ha decidido apoyar y financiar.
¡Bienvenida, Alicia y GRACIAS por unirte al blog! :)
Nos encontramos en pleno desierto de Judea, en el área geográfica comprendida entre Jerusalén y Jericó; en el lugar que los Acuerdos de Paz firmados en Oslo entre palestinos e israelíes denominaron “Zona C”. Allí, en terrenos desérticos e inhóspitos, donde el calor del verano es sofocante y el frío del invierno llega a ser helador, habita marginada, tanto por las autoridades palestinas como por las hebreas, la comunidad de beduinos Jahalin.
Su vida transcurre en un territorio degradado, que a menudo alberga los vertederos de basura a cielo abierto de los barrios árabes de Jerusalén Este. Las haimas y las barracas de precaria construcción son los únicos edificios permitidos en un lugar donde la construcción está terminantemente prohibida desde 1993. La mayoría de las chabolas carecen de agua corriente, de luz eléctrica y de servicios higiénico-sanitarios.
Estas circunstancias, unidas a los altos índices de pobreza, de paro y de discriminación hacen mella fundamentalmente en el sector más vulnerable de la población: los niños más pequeños, que se ven imposibilitados para asistir a la escuela infantil, y que, para estudiar en las escuelas de la UNRWA (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos), situadas a 30 km, deben buscar quien les transporte cada día poniendo en riesgo sus vidas en las cunetas de carreteras con tráfico intenso.
Estas circunstancias, unidas a los altos índices de pobreza, de paro y de discriminación hacen mella fundamentalmente en el sector más vulnerable de la población: los niños más pequeños, que se ven imposibilitados para asistir a la escuela infantil, y que, para estudiar en las escuelas de la UNRWA (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos), situadas a 30 km, deben buscar quien les transporte cada día poniendo en riesgo sus vidas en las cunetas de carreteras con tráfico intenso.
Antecedentes
En el año 2008, las misioneras combonianas comenzaron a trabajar con los beduinos Jahalin. El suyo es trabajo arduo, en el que diariamente han de sortear infinidad de dificultades. Su dedicación, que a veces no es bien comprendida, tiene como única finalidad colaborar con los más desfavorecidos.
Las hermanas combonianas han hecho de la educación de los más pequeños una prioridad, y con ayuda de diversas organizaciones civiles y religiosas, como un grupo de arquitectos de la ONG italiana “Vento di Terra”, jóvenes voluntarios hebreos canadienses o los Rabinos israelíes por los Derechos Humanos (RHR-il), lograron levantar una de las escuelas más peculiares que probablemente haya existido nunca: un edificio con cuatro aulas espaciosas, un despacho para la administración, patio y servicios, construido con 3.000 neumáticos rellenos con tierra. La escuela ha sido reconocida por el Ministerio de Educación de la Autoridad Palestina, pero ha desafiado la estricta prohibición de edificar en la zona. Mientras esperan la resolución de los tribunales, que podrían ordenar su demolición, en el colegio se imparten clases con total normalidad.
Colaboración de Manos Unidas
Tras esta escuela han llegado las de los más pequeños. Las maestras beduinas y los miembros de la comunidad Jahalin denunciaron la casi nula preparación de los alumnos que ingresaban en los cursos de primaria. Pero para estos pequeños no había escuela infantil. Y las condiciones de la zona incrementaban las dificultades a las que normalmente se enfrentan los más desfavorecidos a la hora de escolarizar a sus hijos: el bajo rendimiento escolar y la alta incidencia de absentismo y abandono, sobre todo entre las niñas, debidos a la carencia de habilidades sociales necesarias para seguir la disciplina y el ritmo de la escuela.
Finalmente, se llegó al acuerdo de acondicionar la mínima infraestructura existente (tiendas y barracas compatibles con las restricciones de construcción) y establecer una red de escuelas infantiles en los campamentos beduinos, capaces de albergar, en una primera fase, a 120 niños y niñas. Además, se daría formación a 10 jóvenes maestras beduinas en el centro Al Sabah de Jerusalén Este, en cursos intensivos de educación infantil de tres meses de duración.
La hermana Alicia Vacas, dirigió su petición de ayuda a Manos Unidas, que, tras estudiarla y valorarla, decidió hacerse cargo del establecimiento de esta red de escuelas infantiles en los campamentos beduinos de Anata, Khan Al Ahmar, Al Jabal, Wadi Abu Hindi y Abu Nawar, y de la formación de las maestras.
Manos Unidas se ha sumado con entusiasmo a este proyecto destinado a mejorar la vida de los niños beduinos Jahalin, niños víctima de un conflicto que ellos no han provocado y que dura ya demasiado tiempo.En la aprobación de sus proyectos Manos Unidas no hace ninguna distinción por raza, religión o país y únicamente tiene en cuenta el bienestar y el desarrollo de los más desfavorecidos, en este caso, los niños.
"Mandar a nuestros hijos a la escuela es ofrecerles un futuro mejor": ése es el convencimiento de los padres beduinos...y también de las misioneras combonianas.
martes, 10 de mayo de 2011
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